Estás, eres, aprendí, espero, y...

Estás en un lugar que huele a ropa recién lavada. Estás en cada pensamiento de una infancia feliz. Estás en el sabor de los platos que guiso. Estás en las notas de viejas canciones que tu cantabas. Estás en el recuerdo de tus manos fuertes. Estás en el olor de Vereda….

Eres recuerdo de mujer fuerte. Eres recuerdo de ojos azules y de mirada valiente. Eres recuerdo de horas en silencio...

Aprendí de ti que no se puede renunciar a una parte del corazón para vivir. Aprendí de ti que no debes dejar que nadie haga de tu vida la suya. Aprendí de ti a ser más prudente…

Espero que me hicieras en algo caso, y que por fin tu corazón haya encontrado la felicidad que anhelaba. Espero que te canten a menudo ojos verdes y que allí donde huele a ropa recién lavada recibas todo el amor que te merecías.

Y te hecho de menos en muchas ocasiones. Y me reprocho momentos en los que no nos entendimos. Y te siento siempre cerca. Y sé que me querías tanto como yo te quiero a ti, abuela, aunque no me lo dijeras demasiado a menudo…

Mi ángel, el que aguarda ahora mi risa fuerte, estás siempre, eres parte de mi corazón, aprendí mucho de ti, espero algún día volver a abrazarte y siempre te seguiré queriendo.