fue 17...



Es curioso ver como las personas que te acompañan a lo largo de tu vida, juegan un papel decisivo en lo que somos cuando el devenir de los años nos conduce a lo largo de nuestro camino.

Raíces, aquellas que son nuestro origen y que en cierta medida configuran parte de lo que somos. Esas raíces, hoy, como siempre, me hacen pensar en ti.

Fue 17, cuando nos dejaste… Y como todos los días, hoy vuelvo a convocarte. Me gusta sentirte aquí.

Ya ves, te hablo, te escribo, te siento. La verdad es que me encanta compartir la vida contigo. Con esa energía que fluye a mi alrededor cada vez que pienso en ti. La misma que produce la magia de olerte, de verte, de que las comidas que hacemos tengan tu sabor.

La foto del post, es hoy mi pequeño homenaje a ti. Las cumbres nevadas con el castillo. La vista que amabas, la que te devolvía la sonrisa.

Abrázame, como lo haces a menudo. Abrázalas a ellas también... Que nuestro corazón se llene, cualquier 17, de ti...